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Chip de potencia Racechip ¡funciona!

El chip de potencia Racechip se ha convertido en el mejor aliado para el tuneado profesional del motor. Se trata de un chip de potencia que ha sido desarrollado por los ingenieros de Racehip y son capaces de aumentar la potencia del motor sin poner en riesgo los componentes del vehículo y siendo totalmente legal. Concretamente, ofrecen en muchos vehículos de motor turbo diésel o turbo de gasolina, un aumento de potencia de hasta un 31%.

¿Qué es el Chip tuning?

En los coches modernos, un ordenador se encarga de controlar y supervisar el motor. Este ordenador, es lo que llamamos unidad de control y está conectada al motor mediante cables y conectores.

El chip tuning se trata de un chip de potencia que permite aumentar el rendimiento del motor a través de una unidad de control electrónica adicional.

Si lo que buscas es un aumento del rendimiento de motor a través de una unidad de control adicional, puedes montarlo tú mismo o llevarlo a un taller, ya que solamente se trata de una unidad de control electrónica adicional que se conecta con el motor y la propia unidad de control del motor. No necesita ninguna modificación más.

Nosotros en este artículo, hablaremos concretamente sobre el funcionamiento y la eficiencia del chip tuning de Racechip, la empresa alemana.

¿Cómo funciona el Racechip?

Su funcionamiento es muy sencillo: se trata de un sistema electrónico en el que se modifica el control del motor. Optimiza los diagramas más de mil veces por segundo proporcionando un aumento de potencia y de forma directa. Además… ¡puede reducir el consumo de combustible!

Cabe decir que no hay ningún tipo de peligro a la hora de recargar los componentes individuales del motor. Si tu vehículo lleva una limitación de velocidad máxima, se mantiene inalterada y el software original del coche también logra mantenerse sin cambios.

El chiptuning de Racechip se trata de un mecanismo tan sencillo que puedes hacer el montaje des de tu casa sin ningún problema. En muchos coches le llevara tan solo de 10 a 15 minutos y sin tener que usar herramientas especiales. Solamente deberás conectar el módulo RaceChip a través de un sencillísimo sistema de conexión con el motor y la unidad de control del motor, fijar el módulo y … ¡et voilá, listo!

Con este chip, podrás adaptar el aumento de potencia de tu motor de forma individual a tu estilo de conducción, modificando los ajustes básicos que fueron optimizados para tu vehículo.

¿Son fiables los chips de potencia?

Si entramos en cualquier foro, encontraremos opiniones positivas y negativas de personas que han instalado chips de potencia en sus vehículos. Unos han notado mayor potencia y menos consumo, otros no.

Entonces… ¿sirven los chips de potencia? Habremos visto anunciadas varias marcas, y dependiendo precisamente de la marca, el chip de potencia puede ser más eficiente o menos.

Instalar un chip de potencia no tiene por qué cambiar la programación de tu control de motor y no hay problemas para pasar la ITV ni con la garantía de tu coche. Lo único que debes tener en cuenta es la marca del chip que vas a incorporar a tu vehículo. No te compres cualquier chip que encuentres por muy barato que sea, ya que este sí podría ocasionar problemas en tu coche. Nosotros te recomendamos este chip de potencia RaceChipya que RaceChip se trata de una de las mayores empresas Alemanas de Chips de potencia para coches. Además, cuentan con ingenieros expertos que consiguen, con sus chips, aumentar la potencia del motor sin poner en riesgo el vehículo. Con esta marca, no tendrás ningún problema.

Además, sabías que a parte de aumentar la potencia de tu motor, ¿puedes ahorrar combustible? Si básicamente no modificas el comportamiento de tu conducción, tras instalar el módulo RaceChip, podrás ahorrar hasta 1 litro de combustible cada 100 kilómetros… ¡realmente vale la pena solo por esto! Si el depósito de tu vehículo tiene una capacidad de 50 litros, el ahorro de combustible te proporcionará unos 170 km más de autonomía por depósito y por lo tanto, 14 euros menos de gastos de combustible.

aceite de motor

Tipos de aceite de motor

Existen diferentes fabricantes de aceite de motor para los diferentes tipos de motores. Si quieres elegir el mejor aceite de motor, antes tienes que saber para qué sirve. Alguna vez hemos oídos que el aceite es la garantía de la vida del motor, ¿verdad?. Pues es así debido a que el aceite reduce el rozamiento entre los componentes móviles, sirve como refrigerante y previene la corrosión, de modo que conserva el motor del coche bien limpio. A su vez, como mantiene en suspensión los residuos, éstos quedan recogidos en el filtro.

En el siguiente artículo de hoy vamos a explicarte todos los tipos de aceite de motor que existen para que puedas comparar y valorar cuál es el más apropiado para el motor de tu coche.

Tipos de aceite

Actualmente podemos distinguir entre dos tipos de aceite:

1. Aceite mineral: es el tipo de aceite que resulta directo de la destilación del petróleo. Si utilizas un aceite mineral, te aconsejamos cambiarlo al menos una vez al año, aunque no hayas llegado a los km estipulados por el fabricante.

2. Aceite sintético: la base destilada y refinada se somete a un proceso de transformación en un laboratorio químico hasta que cumple unas características concretas. Tienen la ventaja de que mejoran la protección del motor y mantienen sus propiedades más estables durante un período de tiempo más largo. A pesar de esta mayor vida útil, no te aconsejamos superar los dos años de uso.

Si tienes que decantarte con un tipo u otro, te recomendamos el sintético, ya que usar un aceite mineral obliga a cambiarlo con mayor frecuencia y lo mantiene más protegido.

Cómo escoger el mejor aceite para mi coche

Una de las propiedades más importantes del aceite es la viscosidad, que se trata de la resistencia que ofrecen las moléculas del aceite cuando están en movimiento. No debemos confundirlo con el índice de viscosidad, que es el que nos indica la variación de la viscosidad en función de la temperatura.

Entonces, un buen aceite para el coche debe ser fluido a bajas temperaturas para poder adherirse a las superficies metálicas cuando el motor está frío desde el momento del arranque. Cuando vayas a comprar una lata de aceite puedes observar que aparecen unas letras que explican el tipo de compuesto del aceite (monogrado o multigrado) y los grados de viscosidad. Los multigrado tienen la viscosidad de un monogrado 15 a baja temperatura y un monogrado 40 a alta temperatura. De esta forma, sus componentes especiales no permiten que el aceite sea denso en invierno ni muy liquido en verano. Las letras y números: sirven para clasificar el modelo de aceite en función al sistema de la Sociedad de Ingenieros Automotores. El SAE define el grado de viscosidad del aceite que acostumbra a estar en dos cifras, la primera da lugar al frío y la segunda al calor.

Vas a mirar el libro de mantenimiento del coche y si indica por ejemplo un aceite de 20-40, puedes rebajar la primera cifra ya que en ocasiones esta reducción mejora el arranque en frío y puede incluso reducir el consumo. Ten en cuenta que nunca debes elegir una primera cifra más alta de la que está expuesta en el libro de mantenimiento, ya que puede no fluir lo suficientemente rápido a una baja temperatura. Por lo que no te va a convenir ni subir ni bajar la segunda cifra de la que marque el fabricante, porque si la bajas el aceite será demasiado fluido en caliente y el motor podría tener problemas.

motor de coche

Si no eres un experto, siempre puedes llevar el coche en un taller y que te hagan el cambio de aceite ellos mismos, ya que en cada cambio convendría cambiar también los filtros para que el aceite no pierda sus propiedades rápidamente y cumpla con su función correctamente.