llave dinamometrica

¿Qué es y cómo usar una llave dinamométrica?

Si te estás iniciando en el mundo de la mecánica, seguro que en algún momento tuviste la duda de si una tuerca está lo suficientemente roscada o si de lo contrario te has pasado de rosca. Es para estas situaciones en las que las llaves dinamométricas son de gran utilidad.

Las llaves dinamométricas ofrecen una mayor seguridad ya que garantizan la presión en cada una de las tuercas. Además permiten que el funcionamiento mecánico sea mucho más estable, en especial en tuercas referentes a la dirección. Además te ahorrarán mantenimiento, ya que puedes comprobar de forma fácil la presión de las tuercas con la llave.

En este artículo descubrirás qué son las llaves dinamométricas, para qué sirven y cómo se utilizan, y seguro que a partir de ahora las vas a usar de forma habitual en tus tareas relacionadas con la mecánica ya que son de gran utilidad.

 

¿Qué es una llave dinamométrica? ¿Para qué se usa?

Una llave dinamométrica es una herramienta para taller mecánico manual considerada de precisión. Este tipo de llaves mecánicas se usan para ajustar el par de apriete en todo tipo de elementos roscados, es decir, ajustan con precisión el par de fuerzas con el que debemos apretar una tuerca o tornillo en una rosca, de este modo podremos ajustarnos a los valores recomendados por el fabricante.

Las llaves dinamométricas utilizan la nomenclatura y unidades de fuerza por distancia o par, se expresan en newtons por metro Nm. Las medidas más comunes de llaves dinamométricas son las de 1/4 “, 3/8 “ o 1 /2 “ y vienen configuradas para un rango de apriete específico de 5 a 20 Nm en el caso de llaves pequeñas como la 1/4 “ o de hasta 50 a 200 Nm en el caso de llaves dinamométricas más grandes como la 1/2 “.

El funcionamiento de la llave dinamométrica es simple, previamente se establece en la llave el par de fuerzas deseado y a medida que enroscamos la tuerca el seguro saltará en ese punto de presión, evitando de este modo que podamos apretar más de la cuenta.

Para la comodidad y agilidad de las tareas en un taller, se acostumbra a usar una llave normal para apretar el primer tramo de los tornillos y finalizar con la llave dinamométrica para ajustar de forma precisa al rango deseado.

Las llaves dinamométricas para culatas son uno de los ejemplos principales de su uso. Las tuercas no deben ser apretadas hasta que no se pueda más, en este caso la culata debe quedar perfectamente aplanada, con una presión precisa sobre la junta y el bloque. Una llave dinamométrica ayudará a esta tarea, del mismo modo que debemos apretar los tornillos siempre en orden de cruz.

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Tipos de llaves dinamométricas

Los tipos de llaves dinamométricas dependen del cabezal de la misma y el par de apriete que nos permiten, en definitiva se clasifican dependiendo de los distintos usos que les vayamos a dar en el taller.

Las llaves dinamométricas de salto son las que encontramos de forma más habitual. Utilizan un nonio para su funcionamiento que les permite que la llave pierda la tensión a medida que esta alcanza el rango de apriete seleccionado. En ese punto saltará el seguro de la llave que nos impedirá seguir roscando.

Las llaves dinamométricas de reloj son una versión analógica de las digitales. Mediante un reloj con una aguja indican la presión a medida que enroscamos la tuerca.

Las llaves dinamométricas digitales son actualmente cada vez más demandadas, a todos nos gusta incorporar pantallas en nuestras tareas y estas llaves no podían ser menos. Igual que las anteriores, indican la presión a medida que enroscamos la tuerca, con la diferencia que la medición se realiza de forma digital y a la vez se pueden llegar a configurar avisos sonoros cuando se llega a el par o incluso por vibración. Estas llaves permiten de forma fácil modificar las unidades de medida como los Nm o KgFm…

 

Comprar una llave dinamométrica

Antes de comprar una llave dinamométrica debes tener claro qué vasos necesitas, o las bocas que se adaptan al tornillo. No es necesario tampoco comprar llaves dinamométricas de todas las medidas, pues para un uso particular existen vasos adaptadores que te permitirán usar la misma llave en tamaños de tuercas muy distintos. Lo que sí debes tener claro es el rango de presión al que vas a ajustar el tornillo, pues este no es modificable.

Las llaves dinamométricas para moto, bici o MTB acostumbran a ser las pequeñas, que permiten un apriete de menos de 200 Nm.

Las llaves dinamométricas para coche o camión acostumbran a ser más grandes, permitiendo presiones de más de 200 Nm.

Consulta también la precisión de la llave dinamométrica antes de comprar. Dependiendo del uso que le vaya a dar, debes tener en cuenta que estas llaves tienen un pequeño error. Las mejores llaves dinamométricas tienen un error inferior al 5% y disponen de su certificado de calibración. A la vez, es interesante comprobar que la llave dinamométrica que vas a comprar dispone de garantía del fabricante.

Lo habitual en las llaves dinamométricas es que tengan un mango de unos 50 centímetros, esto te permitirá aplicar la fuerza necesaria de palanca para enroscar. Dependiendo de dónde la vas a utilizar y la fuerza que debas hacer el mando también es relevante.

En este enlace puedes comprar llaves dinamométricas para moto, bici o coches. Disponen de llaves dinamométricas a buen precio y de todo tipo de modelos con vasos de tamaños distintos y ajustes de par que se adaptarán a tus necesidades: https://tuecompra.com/70-llaves-dinamometricas-accesorios

 

Cómo usar una llave dinamométrica

Las llaves dinamométricas son muy fáciles de utilizar, su funcionamiento general es el mismo que cualquier otra llave, con la diferencia que previamente estableceremos la presión de la par en el caso de las llaves dinamométricas de salto o clic y digitales o estaremos alerta de la presión que marca el reloj en caso que sean analógicas.

Para usar correctamente la llave dinamométrica debes esperar a que el metal esté frío. Esto es debido a la dilatación del mismo cuando se calienta.

Usa la llave dinamométrica siempre realizando giros que no sean completos o en forma de codo. Esto te permitirá tener una mayor precisión en el momento que tengas que dejar de apretar o esperar el momento que la llave hace el clic y salta el seguro.

Es importante que sepas que las llaves dinamométricas no se usan nunca para desenroscar. Su única finalidad es la de enroscar tuercas, y lo más común es que el primer tramo lo realicemos con una llave normal. Su uso principal está destinado al final de la rosca de la tuerca para ajustar con precisión la presión de la misma.

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