¿Conoces la historia del turbo?

Considerado como una pieza automotriz digna solo de los autos deportivos o de mayor potencial, el turbo es la diferencia entre ir a 100 km y duplicar esa velocidad. Su diseño está pensando para dar potencia, velocidad y mayor capacidad al motor gracias a su innovadora tecnología.

Pero, ¿Cómo nació el turbo? o ¿Quién inventó el turbo? Estas son preguntas que debemos de tener en mente si queremos comprender al turbocompresor al 100%. Es por eso que aquí te hablaremos sobre la historia del turbo y cómo es que este ha evolucionado con el paso de los años.

¿Qué es un turbocompresor?

Un turbo compresor o turbo es una turbina la cual se encarga de inyectar aire limpio a muy alta presión al motor. Esto hace que la combustión no solo sea mucho más eficiente, también mucho más potente por la pureza y la presión del aire.

Su funcionamiento es muy sencillo, se trata de una turbina la cual es propulsada por los gases calientes del motor. Esto hace que el ventilador del turbo giro comprimiendo el aire que llega desde el exterior. Al igual que otras partes, se monta justo en la parte donde está el motor.

Historia del turbo

Aunque desde que se crearon los motores a compresión se hablaba de usar un aparato para darles más potencia, fue hasta principios del siglo XX que este comenzó a tomar forma. Para la historia del turbocompresor, fue el suizo Alfred J. Büchi quien crearía el primer prototipo de un turbocompresor en 1905.

No fue hasta el año de 1915 que ese prototipo se volvería un turbo funcional, con la capacidad de generar presión de aire aprovechando los gases calientes. Justo en ese año, y en ese punto, Büchi registraría la patente como suya.

Existen otros antecedentes sobre el uso de un compresor o un sistema mecánico para inyectar aire al motor. De hecho, se considera como pioneros en el segmento a Gottlieb Daimler, quien comenzó a plantear la idea entre 1880 y 1890 y a Louise Renault, uno de los fundadores de la automotriz francesa Renault.

Aunque los expertos consideran como el auténtico padre a Büchi pues si bien Gottlieb y Renault plantearon un dispositivo mecánico para alimentar de aire al motor, Büchi hizo al diferente. Aprovechó los gases del motor para propulsar a una turbina y así generar aire a mucha mayor presión y con mejor flujo.

El turbo en aviones y barcos

Fue tal el impacto del turbo en los vehículos que este rápidamente pasó a otros tipos de vehículos como el avión y el barco. Murray-Willat, compañía estadounidense, integró por primera vez un turbo al motor de un avión en 1910. General Electric hizo lo mismo en un biplano el cual mejoraría su alcance, altitud y rendimiento.

Por otro lado, encontramos a los turbos marinos en los barcos, una forma de mejorar su rendimiento. Los primeros en colocar un turbo a un motor de barco fue la empresa alemana Vulkan, después, llegó la suiza Locomotive and Machine Works con su motor turbo alimentado.

Turbo en Europa

Europa fue el primer continente en ver al turbocargador en sus vehículos. BMW fue el primero en presentar un auto de producción en serie con turbo el cual sería el modelo 2002 expuesto en el Salón del Automóvil de Fráncfort en 1973.

Después de BMW llegaron los vehículos de Saab, Porsche, Mercedes Benz, Volkswagen, Renault y Land Rover con sus propias versiones tanto de motores como de turbos. Tal fue el impacto que, desde Europa, el turbocargador se exportó a otros continentes como Asia.

Turbocargador en Estados Unidos

Quizás fue en Estados Unidos donde el turbo tubo su cambió más importante debido a la situación de este país. Y es que, tras la post guerra Estados Unidos vivió un boom en crecimiento lo cual se vio contrastado con una crisis petrolera y un aumento en los precios de combustible.

Entre la exigencia de autos más potentes y también, la búsqueda de nuevos automóviles con consumos de combustible menores, el turbocargador comenzó a ganar popularidad. Los primeros exponentes de motores turbo cargados fueron tanto el Chevrolet Corvair Monza como el Oldsmobile Jetfire, por mencionar algunos.

Turbos en todoterreno

Los turbos no se quedaron solo para el segmento de los automóviles deportivos o los vehículos ahorradores, también dieron un salto a los todoterreno 4×4. Un ejemplo lo encontramos en Mitsubishi, fabricante japonés el cual lanzaría su Montero turbo cargada, una camioneta 4×4 con turbocargador y gran potencia.

Toyota siguió el mismo ejemplo presentando al mercado el Land Crusier 60 con un motor diésel con turbocargador. Nissan presentaría su Nissan Patrol con turbo diésel, mientras que la británica Land Rover, conocida por sus vehículos 4×4 no se quedaría atrás con su Range Rover Turbo D con motor V4.

Los cambios en el turbo con el paso del tiempo

En esencia, el turbocargador no ha cambiado mucho con el paso del tiempo pues su funcionamiento sigue siendo el mismo. Tenemos a un ventilador que se encarga de extraer y comprimir aire limpio del exterior y una turbina que da poder al ventilador usando los gases del escape.

Los cambios más evidentes que hemos visto en el turbocargador los encontramos en su adaptación a diferentes vehículos. Hoy en día, barcos, camionetas, automóviles e incluso autos de carrera como los fórmula 1 o Nascar, utilizan este sistema para dar más potencia y mejorar su rendimiento de combustible.

¿Hay futuro para el turbo?

Sí, sin duda existe un gran futuro para el turbo por dos razones: La escasez de combustible y la necesidad de hacer autos más ecológicos. Gracias al uso de aire limpio, el motor logra generar más potencia con menos combustible.

Es por eso que los expertos coinciden en que el turbo puede ser la solución para tener autos a gasolina o diésel que sean más eficientes y ecológicos. La tecnología eléctrica está lejos de superar a los motores de combustión por lo que habrá turbo para mucho rato.